Si bien el reparto de la riqueza en
nuestro planeta sigue un cauce sumamente injusto y desequilibrado y no existe
ninguna regla (por lo menos escrita) para corregir ese desajuste inmoral, los
amos del mundo, esos que ostentan el poder absoluto sobre los demás mortales,
sí tienen sus reglas a la hora de distribuir, o mejor dicho otorgar su permiso para
que algunas potencias con capacidad nuclear puedan disponer de un arsenal que
podría acabar en cuestión de minutos con la vida en nuestro planeta.
Así pues, mientras existen países que
pueden poseer y desarrollar estas armas tan mortíferas, a otros no se les
permite. Obvia decir que nadie debería disponer de ningún tipo de armas
nucleares, en lugar de permitírselo a unos y negárselo a otros, por una
cuestión de simpatía o antipatía, aunque camuflada por intereses espurios.
El “Tratado sobre la No Proliferación
de Armas Nucleares” (TNP) firmado en 1968, reconoce el derecho a poseerlas a
solo cinco países: Estado Unidos, Rusia, China, Francia y el Reino Unido. Estos
cinco “Estado reconocidos” son aquellos que ya habían fabricado y probado un
dispositivo nuclear antes del 1 de enero de 1967. Los más de 190 países
restantes que han firmado el TNP se comprometen a no desarrollar ni adquirir
armamento nuclear a cambio de poder utilizar tecnología nuclear con fines
civiles pacíficos, lo cual se controla mediante supervisiones llevadas a cabo
por el “Organismo Internacional de Energía Atómica” (OIEA).
Se nos dice que el mundo necesita un
control para evitar una catástrofe nuclear. Se nos habla de tratados, de
reglas, de responsabilidad, pero uno se pregunta: ¿Por qué algunos pueden y
otros no? ¿Hasta en esto hay países de primera y países de segunda? ¿Quién dice
“tú sí y tú no”? ¿Y por qué?
Israel nunca firmó el TNP, no permite
inspecciones y, sin embargo, posee uno de los arsenales nucleares más
importantes del mundo, aunque no lo reconozca oficialmente. Así pues,
comprobamos que no existen unas reglas universales, pues de haberlas serían
iguales para todos. Por lo tanto, el problema no es solo nuclear sino político y moral. Y al igual que Israel, otros países, como India, Pakistán
y Corea del Norte poseen armamento nuclear operando también fuera de dicho
tratado. ¿Por qué esa tolerancia?
Un mundo donde unos pueden armarse
hasta los dientes y otros ni siquiera pueden investigar en energía nuclear sin
ser sancionados, no es un mundo seguro y es un mundo desigual.
El impacto de un solo dispositivo de
este tipo equivale a destruir una ciudad entera, provocando millones de
víctimas y daños ambientales y climáticos irreparables a largo plazo, de lo que
ni un bunker nos puede proteger.
Por mucho que existan organismos
controladores para frenar su propagación y mitigar sus riesgos, como la ONU y
la OIEA, nunca estaremos seguros de que algún descerebrado, con ínfulas de ser
“el puto amo”, se le ocurra darle al botón nuclear (tenga la forma que tenga)
justificándolo, como ya es habitual, con la excusa de la existencia en un país del
“eje del mal” de armas de destrucción masiva.
De momento, todo son amenazas, pues
habría que estar muy loco para mandar a paseo el planeta entero. Esperemos que
nunca se pase del dicho al hecho.
Se le atribuye a Albert Einstein la
siguiente frase: “No sé con qué armas se peleará la Tercera Guerra Mundial,
pero la Cuarta se peleará con palos y piedras”. Esperemos que no fuera un adivino
en esta cuestión.

Independiente a todo: a los tratados, a los conflictos... A mí me pone la piel como escarpia, pensar que ciertos países, totalmente intolerantes, regresivos, opresivos, archirreligiosos... Pensar que tienen un arma que nos puede mandar a todos al más allá. Porque estos sí son capaces de hacerlo en nombre de... de lo que sea. Modestamente pienso que no todos los países son iguales de responsables. Pero solo son ideas mías llevadas por el temor.
ResponderEliminarSAludos.
Muchos actos terroristas se han hecho y se hacen en nombre de... Y del mismo modo, un ataque apocalíptico podría hacerse en nombre de cualquier excusa inventada. Solo espero que nadie sea tan tremendamente irresponsable como para armar una guerra nuclear. Esos descerebrados parece que no piensan que sus países también se verían afectados, ¿o es que una bomba atómica lanzada en Kiev, por ejemplo, no afectaría también a Moscú, que está a menos de mil kilómetros? Y del mismo modo, los efectos devastadores al lanzarla contra Irán, ¿acaso no afectaría a todos los países vecinos? Por eso digo que esas amenazas son bravuconadas. Solo desean poseer armas de destrucción masiva para soliviantar a sus enemigos pero sin intención de usarlas (o eso parece). Entonces ¿para qué tanta amenaza? Si no fuera algo tan dramático, diría que es ridículo.
EliminarUn abrazo.
Coincido contigo completamente. ¿Por qué unos si y otros no? Es que hay países de primera y otros de segunda o hasta tercera categoría. ¡Es una pena! A la vista está que no todos somos iguales. Y lo que deberían hacer esos que se piensan "salvadores del mundo" es luchar verdaderamente por la paz.
ResponderEliminarUn abrazo
¡Otra vez me ha pasado! ¡Ya no se las veces que llevo! El anónimo anterior soy yo, je, je.
ResponderEliminarJa, ja, ja. Has vuelto a tropezar con la misma piedra.
EliminarCon ese tratado de no proliferación nuclear se ha dividido el mundo en dos partes: los que tienen poder armamentístico nuclear y los que no lo tienen pero lo desean. Si las reglas internacionales suelen ser obviadas por algunos países (EEUU, Rusia e Israel, por ejemplo), saltándose a la ligera su cumplimiento, quién puede asegurar que más países contravengan el acuerdo alcanzado por el TNP. Que Dios nos coja confesados, como diría un creyente, je, je.
Un abrazo.
Algunos de los países que están decidiendo quien puede y quien no tener armas nucleares, no son capaces de elegir una persona normal para ser representados y tomar esas decisiones.
ResponderEliminarUn abrazo.
Parece que en el ámbito político escasean las personas normales y así nos va.
EliminarUn abrazo.
La frase atribuida a Einstein define a la perfección a la especie humana y, entre ellos, al mono mayor.
ResponderEliminarUn abrazo.
Einstein era un visionario. Ojalá tuviéramos hoy en día más genios como él.
EliminarUn abrazo.
La hipocresía es el arma fundamental de la política. Los políticos son unos cínicos en general y bajo frases hermosas (no proliferación nuclear, paz, progreso, amistad... y demás) esconden intereses egoistas. Poco les importa que mueran miles de personas por hambre o por culpa de sus bombas. Ellos van a lo que van.
ResponderEliminarTu reflexión es pertinente. Esperemos que la profecía de Einstein no se cumpla jamás.
Un saludo, Josep
Son tan hipócritas que hasta eligen para los conflicto bélicos eufemismos grandilocuentes para enmascarar la cruda realidad, como "Paz duradera", que suena mucho mejor que "invasión genocida", por ejemplo.
EliminarAunque bien pensado, más que hipócritas, que también, son malvados.
Un abrazo.
Yo vivo con la esperanza de que nadie se atreverá a usar un arma nuclear ya que la respuesta sería recibir una en su propio territorio. Claro que como tú dices, hay locos para todo.
ResponderEliminarHay que reconocer que a la Tierra no le vendría mal que el ser humano se viera reducido a la condición de luchar con palos y piedras. El problema del cambio climático y otros muchos, resueltos de un plumazo. Y la Tierra y la vida siempre triunfan. El que crea que el ser humano puede terminar con la vida en la Tierra peca de soberbia. Antes el planeta deshará de nosotros con un temblor que nos hará caer a todos por los extremos del mundo. Es un decir, no es que me haya vuelto terraplanista, ja, ja.
Un beso.
El hombre se ha mostrado, en repetidas ocasiones y en distintos ámbitos, como el peor enemigo del planeta, maltratándolo de tal forma que puede acabar con él. Solo se me ocurre que esos individuos que provocan tales desatinos (extinción de especies, cambio climático, desertización por talas descontroladas de bosques enteros, incendios forestales provocados que arrasan miles de hectáreas y, cómo no, guerras que acaban con ciudades enteras y cientos de miles de seres humanos, y todo por soberbia y afán de controlar y adueñarse de territorios, etc., etc.) no tienen dos dedos de frente, pues no piensan en el futuro y cómo dejarán el planeta para sus hjos, nietos.
Eliminart demás descendientes.
Y no descarto que sea la Tierra la que acabe con todos nosotros. Lo tendríamos merecido. Lo malo es que pagarían justos por pecadores.
Un beso.
Cada vez me das miedo todo estos asuntos. Estamos en manos de personas que nos pueden llevar a un camino de no retorno.
ResponderEliminarUn beso.
Es para sentir miedo, pues no podemos estar seguros de lo que harán esos individuos que dominan la tierra y a los que, por el momento, nadie les para los pies.
EliminarUn beso.