martes, 12 de noviembre de 2019

Manillar o volante



La pregunta del millón de dólares: ¿Quién es más intrépido, el automovilista o el motorista?

Esta pregunta tiene una respuesta complicada. Seguramente los motoristas señalarán a los automovilistas y viceversa. Pero ¿qué dirán los que conducen ambos tipos de vehículo? ¿Qué opinarán los ciudadanos de a pie, que no conducen?

Como me es imposible obtener una respuesta de cada uno de esos grupos, me limitaré a reflexionar sobre el tema, aunque os advierto que, siendo un automovilista que nunca se ha sentado en el sillín de una motocicleta excepto como paquete ─con lo cual sí puedo tener una ligera opinión─, mi posicionamiento puede no ser del todo imparcial.

Evidentemente, se puede decir aquello de que “de todo hay en la viña del señor” y sin una estadística en la mano ─si es que existe—, solo puedo hablar por mi experiencia personal.

He visto automovilistas hacer locuras al volante y en tramos de carretera bastante congestionados, agravando la peligrosidad de su comportamiento. Pero si nos atenemos al hecho evidente de que un automóvil es más seguro que una motocicleta, por muy diestro que sea un motorista, un accidente de moto a altas velocidades es muy probable que resulte mortal. Tengo entendido que de cada diez accidentes graves de moto tres resultan mortales.

Visto desde este ángulo, los comportamientos imprudentes de los motociclistas son más censurables. He visto adelantamientos de motocicletas en curvas de poca visibilidad y en tramos en los que venían vehículos en sentido contrario. En tales casos el motorista juega con la rapidez de reacción de una máquina de alta cilindrada. Pero no por ello deja de ser criticable y peligroso. Después de un accidente todo son lamentos, argumentando la vulnerabilidad y fragilidad del motociclista.

Pero tales infracciones no solo tienen lugar en carretera, también en las ciudades. ¿Quién no ha visto ─constantemente— adelantamientos por la derecha y por entre una hilera de vehículos, no solo detenidos ante un semáforo sino también en marcha? Para evitar accidentes, en una ciudad hay que conducir con la mirada puesta enfrente, a ambos lados y en el retrovisor. Nunca se sabe cuándo puede aparecer un motociclista en escena. ¿Y qué hay de esos que van adelantando, poco a poco y con un pie en el suelo, calculando al milímetro si tienen espacio suficiente para pasar sin rozar o golpear el espejo retrovisor externo?

Y hablando de manillar, no puedo evitar mencionar a los ciclistas que cada vez son más en las ciudades, una especie de peatón sobre ruedas, pues tanto circulan por la calzada como por las aceras, inventando sus propias reglas de conducción. ¿Qué hay un atasco? Pues aprovechan un paso de peatones para subir a la acera y continuar por ella hasta que les conviene volver a incorporarse al tráfico rodado. Pero esta ya es otra historia, la de la falta de una reglamentación clara para los vehículos de dos ruedas como son las bicicletas, a pedales y a motor, y los patinetes, tanto a tracción humana como eléctrica, que cada vez están más presentes en los pueblos y ciudades, y que empiezan a ocasionar serios problemas a los viandantes. Pero, ya se sabe, en este país todavía no sabemos lo que es prevenir. Y lo peor es que no nos respetamos mutuamente porque no sabemos ponernos en el lugar del otro.


41 comentarios:

  1. Las motos me dan miedo, como conductora, porque con su agilidad pueden maniobrar deprisa y sin querer, puedo hacer daño a in motorista. La sensación de libertad de la moto es inigualable, sin duda. Cada cosa tiene su estilo, o cada persona su tendencia hacia un medio de locomoción concreto.

    Un abrazo

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    1. Yo conozco a bastantes motoristas que dicen disfrutar de la moto a gran velocidad. No niego que sea una experiencia única para los que aman el riesgo, pero deberían extremar las precauciones (para ellos y para los demás) porque también es cierto que es muy raro el motorista que no haya tenido un accidente.
      Un abrazo.

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  2. ¿Manillar o volante? Pues yo voy a tirar por la calle de en medio ja, ja, ja. El verdadero peligro de este siglo (ya lo apuntas al final) son los patinetes y sus locos conductores. Pasan como balas, se llevan a gente por delante y la mayoría de usuarios van sin casco. En cualquier caso y por mi experiencia como conductor las jugadas de determinados motociclistas no las he visto tan acusadas en los automovilistas.
    Un abrazo Josep.

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    1. Patinetes y monopatines siempre han sido un peligro. Pero ahora, que han proliferado todavía más, añadiéndoles incluso un pequeño motor que los hace circular a una velocidad imprudente, el peligro, sobre todo para los peatones es muy elevado. Como siempe ocurre en este país, hasta que no se de un número elevado de accidentes no se contemplarán medidas de precaución.
      Un abrazo.

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  3. Sobre las motos, Josep Mª, tu reflexión me ha hecho recordar las muchas veces en que inopinadamente, justo antes de iniciar una maniobra y tras haber mirado el retrovisor sin que en él apareciera vehículo alguno, me he visto sorprendido por un motorista que a gran rapidez me ha adelantado por la derecha o por la izquierda. ¡Uf, vaya susto!, me digo siempre que esto me ocurre, un poco más y me hubiera cargado a esa persona.
    Es impresionante el riesgo que se corre circulando en vehículo de sólo dos ruedas, pero también entiendo la atracción que suponen los mismos, en especial las motos por su velocidad y agilidad. Siendo muy joven a puntito estuve de convertirme en motero pues siempre me han tentado, pero la prudencia de la mujer -que diría Tirso [bueno, él exactamente diría "La prudencia en la mujer"]- me borró esa idea de mi cabeza. Quizás gracias a ello ahora mismito estoy escribiendo este comentario. Sí, seguramente.
    Un fuerte abrazo, amigo

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    1. Aparte de lo que mencionas, a mí me ha ocurrido algo parecido en las rotondas. Voy a incorporarme a una rotonda y observo a lo lejos una motocicleta que se dispone a hacer lo mismo pero que todavía no ha alcanzado el punto de incorporación. Entro a la mayor velocidad posible para ser el primero en incorporarme, aprovechando mi posición adelantada, y en medio de la rotonda se me aparece la moto con la que casi colisiono por la mayor rapidez de estos aparatos motorizados. Y encima el motorista me suelta una serie de improperios por haber osado incorporarme antes que él. Jugar con las ventajas de la conducción de un vehículo más rápido y ágil es jugar sucio. Todos tenemos que respetar las mismas normas de circulación, sean motos o coches. Que, por cierto, también podríamos hablar de cómo se comportan muchos vehículos, de dos o cuatro ruedas, en las rotondas.
      Muchas gracias, Juan Carlos, por tu comentario.
      Un abrazo, amigo.

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  4. Yo he sido motorista primero y automovilista después. Nunca compaginé ambas cosas. Creo que lo que cuenta es la cabeza del que va encima del vehículo, sea cual sea. El que es prudente lo es en una moto y en un coche; el cabra loca, lo mismo.
    Todos mis respetos a los ciclistas que lo merecen, que dicho sea son casi todos. Me parece lamentabla la falta de respeto hacia ellos de otros vehículos en carretera. Sin embargo tambien me lo parece la actuación de algunos ciclistas —pocos— en las ciudades, aprovechando que suele haber bastante permisividad para que puedan hacer lo que les venga en gana. No solo hay que pedir consideración cuando somos víctimas, sino ser considerados cuando podemos hacer víctimas a los demás (peatones en esta caso).
    Un abrazo.

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    1. Creo que todos, automovilistas y motoristas, deberíamos entonar un mea culpa, pues quien más quien memos hemos alguna vez actuado inadecuadamente. Pero eso sería la excepción a la regla. Evidentemente, lo importante es la cabeza de quien se sienta al volante o ante un manillar, sobre todo si ese vehículo tiene una cilindrada o una potencia por encima de la media. Quien adquiere, digo yo, un coche de 3.000 c.c. o una moto de 1.000 c.c. no es para ir de paeeo precisamente.
      En cuanto a los ciclistas, yo siempre los respeto por su fragilidad, cosa que reconozco no hacen todos los automovilistas, pero también me he encontrado en bastantes ocasiones con bicicletas que circulan peligrosamente y ciclistas que ocupan más de medio carril y no se apartan, obligándote a ir tras ellos varios kilómetros hasta poder adelantarlos.
      Muchas gracias, Chema, por tu aportación.
      Un abrazo.

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  5. Todo lo que has dicho es cierto, es un hecho. Añado que el ser más intrépido no depende de que la persona conduzca una moto o un coche, yo pienso que depende de la persona en sí, lleve lo que lleve en sus manos.
    SAludos.

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    1. Hola, Manuela.
      Ciertamente, quien es intrépido por naturaleza lo será sentado en una moto y en un coche. De todos modos, yo piendo que el que es intrépido suele elegir un tipo de vehículo acorde con lo que pretende hacer con él.
      Un abrazo.

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  6. Cuando se lleva un vehículo de motor hay que preservar todas las precauciones. Yo viajo en carretera nacional con mucha frecuencia, sobre todo en días buenos cuando vamos a la playa y te puedo asegurar que hay motos que nos pasan sin ninguna precaución y con mucho riesgo. Por esa carretera viajan muchos ciclistas, a veces cuento en menos de media hora hasta 70. A veces van en grupo y no dejan paso ni para adelantarlos. Lo más prudente es que vayan en fila o de dos en dos. Siempre por esa carretera de muchas curvas no se puede ir a mucha velocidad y hay que conducir con precaución siempre. Un abrazo.

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    1. Si todos los conductores, tanto sobre dos o cuatro ruedas, circularan con precaución, no habrían accidentes de tráfico mortales y no paramos de ver unas cifras de muertos que dan pena. Todos podemos cometer un fallo por cansancio o por distracción, pero circulando a una velocidad razonable ese fallo no revestiría ninguna gravedad.
      Un abrazo.

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  7. No puedo estar más de acuerdo contigo, Josep: en el tema de la conducción, como en tantos, ni prevenimos, ni respetamos las normas, ni tenemos un comportamiento "cívico y cordial". Pareciera que pisar el asfalto fuera pisar la jungla. La gente va estresada, con prisas, hace auténticas barbaridades por adelantar un coche y no hablemos ya de ceder el paso a otro en ciertos casos por pura cortesía. Cada vez son más los tipos de vehículos que comparten la calzada, unos más vulnerables que otros, y el respeto de unos por otros sería deseable.

    Mi marido siempre tuvo la ilusión de una moto, desde que éramos novios. Cuando se me acabaron todas las excusas para impedir que se la comprara y por no oírlo más, cedí. De eso hará unos 4 o 5 años. El día que se cayó, tuvo el accidente y se partió el tobillo, con apenas un año de haberla estrenado, recuperé todos mis argumentos y la vendió. Aunque parezca que estoy loca agradezco aquel accidente que no tuvo demasiadas consecuencias. Siempre pensé que le salvó de tener uno más grave en el futuro, fíjate lo mucho que me gustan esos aparatos endiablados. Sobra decir que yo jamás me monté en ella y que aunuque era preciosa, la vi siempre como una enemiga. En fin, que me voy por las ramas... Estoy con Manuela, más que de los vehículos la temeridad en la carretera depende de las personas y todos hacemos lo que no debemos en algún momento.

    ¡Un abrazo de miércoles!

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    1. Hay personas que cuando se sientan al volante o sobre una moto se transforman, son como el Dr. Jeckyll y Mr. Hide. No sé si tienen un complejo de inferioridad y esa es la forma de superarlo. También parece como si quisieran aparentar lo que no son o desahogarse por algo.
      Yo no conozco a ningún motorista (y conozcco a muchos) que no haya tenido un buen susto manejando una motocicleta. Claro que se podría también argumentar que todos los automovilistas han tenido algún percance por pequeño que sea después de muchos años de conducir, pero seguro que las estadísticas indican una mayor siniestralidad entre los motorista. Así que este grupo de conductores debería ser muchísimo más cauto a la hora de lanzarse al asfalto.
      Un abrazo de jueves, Julia.

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  8. Creo que para contestar las preguntas que formulas (y que yo también me hago cuando veo algunos comportamientos moteros) habría que penetrar en la mente de un motociclista y como llevan casco... se muestra complicado.
    Yo conozco a algunos moteros y ya te digo que no piensan como el común de los mortales. Uno de sus principales argumentos para desear la moto antes que el coche es el de "sentir" la velocidad, que es muy respetable, pero que nunca asocian con el "sentir" más fuerte el golpe si tienes un accidente. Puede parecer incongruente, pero es así.
    Otra cosa que me argumentan es que si llevan una moto es para no tener que soportar los atascos, lo que, parece ser, lleva implícito saltarse todas las normas de circulación, como adelantar por la derecha o ir haciendo zig zag entre los carriles de una autovía para sortear los coches.
    Más de una vez he evitado chocar con una moto gracias a que la he oído más que verla porque aparecen de improviso y por el lugar que menos te esperas. En fin, yo me pongo de los nervios con esos moteros inconscientes, aunque, como bien comentas, de todo hay en la viña del Señor, y no todos son tan insensatos.
    Un besote.

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    1. Yo también he oído los mismos argumentos y opino como tú. Yo entiendo que en la ciudad es más práctico ir en moto, por su agilidad y sobre todo por la mayor facilidad a la hora de hallar aparcamiento, pero ello no excluye que deban cumplir con las normas básicas de circulación, y eso es precisamente lo que no hacen en su mayoría.
      Y si no hay más accidentes entre motos y coches es porque una moto puede maniobrar mucho más fácilmente y esquivar el vehículo con el que va a estrellarse. Pero esa misma agilidad es la que nos da esos sustos cuando aparecen de la nada. Y de llegar a chocar, la moto es sin duda la que acaba más malparada. Así que deberían extremar las precauciones por el bien de todos.
      Un beso.

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  9. Entiendo las ventajas de las motos, más que en lo de saltarse los atascos, en la facilidad de aparcamiento, lo que en una ciudad es fundamental. Ahora, como conductora de automóvil, he de decir que son como una plaga. cada vez que una de ellas se sitúa en mi cercanía, no respiro tranquila hasta que no la veo alejarse. Te pasan por dónde les apetece y tú eres consciente de que si les golpeas, la cosa puede ser seria. Nada que ver con rozar a un coche. Hablo de la ciudad. En carretera, pasan y se alejan sin más problemas que el sobresalto del ruido.
    Mi marido que tiene una vespa que usa en verano para ir a la playa, piensa distinto, claro.
    Un beso.

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    1. Tengo entendido que Barcelona es la ciudad de España con más motoristas. No sé si será cierto pero sí te puedo asegurar que hay muchísimos. Cuando conduces por la capital hay un enjambre de motos por todas partes, rodeando los automóvies y entre ellos. Cuando un semáforo se pone rojo, todos adelantan a la vez por entre los vehículos y se sitúan en primera línea como si fuera la parrila de salida de una carrera, y cuando el semáforo cambia a verde salen disparados para ver quién llega antes al siguiente semáforo. Por no hablar de esos chavales, porque son unos críos, por lo menos mentalmente, que trucan la moto o le quitan el silenciador para que suene más fuerte, algo que puede resultar insufrible para el oído. Y, aunque esté prohibido, nunca les pillan.
      Sí, supongo que los motoristas no se verán reflejados en esta entrada, je,je.
      Un beso.

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  10. Yo como no he conducido nunca una moto, pues opino exactamente lo que tú. Las motos son un peligro porque nunca sabes por donde te van a salir si vas en coche, aunque hay cantidad de automovilistas que también adelantan por la derecha. En fin, creo que el peligro existe en cuanto sales a la calle. De cualquier forma un motorista siempre tiene las de perder en un accidente, al fin y al cabo su carrocería es su cuerpo. Y en cuanto al respeto, cada vez hay menos, ya no solo en la circulación, pero eso sería otro tema.
    Un placer la lectura. Un abrazo.

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    1. Ojalá todos los motoristas fueran plenamente conscientes de su fragilidad a la hora de tenr un accidente. Creo que lo saben pero no se lo aplican. Es mucho más fácil dar la culpa a los coches y a las carreteras. Evidentemente, todos debemos tener cautela al salir a la calle y a la carretera y la velocidad en la que se circula es muy importante. Respetando las señales de tráfico y las distancias habría muchos menos accidentes. Ya pueden aparecer en las autopistas avisos luminosos de precaución, que muchos hacen oídos sordos. Y luego vienen los lamentos.
      Un abrazo.

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  11. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  12. Estupendo debate, compañero y amigo Josep, el que nos planteas.
    Supongo que si el conductor únicamente se corresponde con uno de ambos supuestos, dirá que el otro es el intrépido. Lo bueno sería preguntárselo a quien maneja ambos volantes, cosa que en mi caso no se cumple, por tanto, solo puedo decir, que como automovilista, mi experiencia es nefasta respecto a gran parte de los motoristas.

    Cuando he tenido alguna clase de incidente o suceso provocado por otro automovilista, no puedo decir que haya sido culpa del "otro", porque mentiría, en cambio, con los motociclistas tengo ejemplos demasiado evidentes de su falta de responsabilidad y neuras ocasionadas por su conducción temeraria, sin casco, con chancletas de playa en ciudad, sin seguro o incluso sin carnet, vamos todo un cuadro. Al menos con los automovilistas estos dos últimos ejemplos, nunca me los he encontrado.

    Por supuesto que "marean" bastante, conduciendo de forma serpenteante para situarse a derecha o izquierda del vehículo, ahorrándose tiempo en los atascos y cuando hay que esperar delante de alguna señal de ceda el paso, etc.
    Vamos para mi son una auténtica pesadilla.

    Un abrazo.

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    1. Los motoristas empedernidos, los que solo conducen una motocicleta, deberían concienciarse de que una moto debe ser conducida con la misma precaución y en las mismas condiciones que un automóvil. Pero parece que algunos creen que es un artículo de juego y deporte, haciendo movimientos y ziog zag temerarios. Conducir una motocicleta debe tener su encanto, no lo dudo, pero no por ello tiene que saltarse las normas de circulación. Y si la bicicleta llega a convertirse en el vehículo más usado en las ciudadades, deberán también seguir esta misma recomendación, pues ya empiezan a aparecer problemas de seguridad.
      Un abrazo.

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  13. No me gustan nada las motos. Lo siento. Nunca me gustaron. Ni de pibe, ni ahora (que sigo siendo un pibe, pero menos). Y estoy muy de acuerdo con lo que apunta Kirke en su comentario: a algunos moteros no les entra en la mollera el peligro que tienen entre las manos, posiblemente por el casco que llevan puesto. Tengo amigoa moteros, incluso mis hermanos han sido de motos, pero a mí que me las quiten de delante. Cada vez que me acuerdo de las veces que iba de paquete con el socio de mi padre en su Suzuki...¡madre del amor hermoso, estoy de una pieza de milagro!

    Dicho esto, aun siendo conductor de automóvil, lo mismo que digo de los moteros imprudentes lo digo de los automovilistas imprudentes: sobran.

    En cuanto a lo que comenta Miguel Pina unas líneas más arriba, estoy 100% de acuerdo con él. ¡Qué peligro tienen algunos conductores de patinetes eléctricos! Van como balas, y sin la más mínima consideración se apropian de las aceras, poniéndonoslo cada vez más difícil a los viandantes. Algunas desgracias ha habido ya, pero hasta que eso no se regule la cosa, intuyo, va a ir a más. Como tú bien dices: en este bendito país nuestro la prevención es un chiste malo.

    Un abrazo, Josep.

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    1. Como decía en esta entrada, mi única experiencia sobre una moto ha sido yendo de paquete y, como tú, fue una experiencia inolvidable, pero en negativo. Me veía por los suelos y no veia el modo de agarrarme para no salir por los aires.
      Y por supuesto que hay conductores irresponsables en ambos bandos. La diferencia está en el resultado de su irresponsabilidad. Quien más tiene que perder es quien debe tomárselo más en serio.
      Ya se está clamando por una moderación en la forma de ir en patinete y en reglamentar su uso. Hoy por hoy es un peligro creciente, porque sus usuarios son personas de todas las edades y los más jóvenes, muchas veces unos críos, parece que no tienen claro lo de la seguridad ciudadana.
      Un abrazo, Pedro.

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  14. Hola, Josep Maria.
    A las motos siempre les he tenido muchísimo respeto, si hay un accidente el golpe lo recibe el usuario, sé que cualquier accidente puede ser mortal, pero con los coches hay otro tipo de seguridad.
    Sobre lo que comentas, es cierto, he visto adelantamientos de todo tipo, no solo de motos, sino también de bicicletas. Hoy mismo, por ejemplo, para ir a trabajar cada día hago unos 15 km aproximados de comarcal antes de incorporarme a la autovía y en ésta primera hay varias rotondas, pues delante llevaba un coche de los de sin carnet, iba a una velocidad de 60, hasta ahí comprensible, la verdad es que no sé qué clase de motor tienen, pero es que en las rotondas no bajaba la velocidad, no frenaba, de verdad que me he temido lo peor y he cerrado los ojos porque creía que iba a colisionar con otros vehículos. En fin, hay que ser responsables, porque no solo puede afectarte a ti, sino a otros.
    Un beso.

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    1. Hola, Irene,
      Pues no sé si esos vehículos que no precisan de carnet de conducir llevarán airbag, pero conduciendo a esa velocidad un accidente puede ser grave. Hay quien no es consciente de lo que lleva entre manos o entre las piernas (me refiero a la moto, claro, jeje) y no tiene ningún reparo en hacer excesos. Lo que más me solivianta en esos casos es cuando el daño lo recibe el que menos culpa tiene.
      Un beso.

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  15. Sí que es cierto lo que dices,... pero las motos son tan divertidas!
    Un abrazo!

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    1. Cuando sos joven yo prefiero los autos nuevos del mundo de hoy

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    2. Sí, compañero, supongo que son divertidas para los amantes de las dos ruedas, siempre y cuando se utilicen con prudencia, je,je.
      Un abrazo.

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  16. Me gusta esta reflexión tuya, porque yo tengo las dos visiones, voy a explicarme.
    Mi marido durante un tiempo, ha llevado las dos cosas, moto y coche, y la verdad la moto he decirlo, se la ha dejado porque a mi me da miedo subir en ella, que si que llevas casco y todo lo que tu quieras pero yo me encuentro muy desprotegida y insegura, de modo que al final, aún siendo mas económico ir al trabajo, pues al no querer ir yo ha optado por venderla.
    Yo sinceramente he visto mas barbaridades en coches que en moto, y sinceramente a veces me quedo pensando en que gracias a mi discapacidad no conduzco, porque me pondría de los nervios.
    Y en cuanto al final de tu reflexión, lo de los patinetes y bicicletas, creo que da para otro capítulo.
    Un abrazo y da gusto siempre leer tus reflexiones, cuanto las echaba de menos.

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    1. El que va de paquete, poco o mucho sufre. Yo he ido varias veces de paquete y me las he visto crudas intentando sujetarme para no caer, sobre todo en los acelerones. Pero, claro, el problema reside en que si el motorista es un hombre, no queda bien abrazarse a él por la espalda, ja,ja,ja.
      Sé de muchos motoristas que han acabado vendiendo la moto, bien porque, como en vuestro caso, ya no la usan con tanta frecuencia, o bien por culpa de algún accidente.
      Un abrazo.

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  17. Diste en el clavo, Josep: los motociclistas inventan sus propias reglas de conducción. Y quizás tú harías lo mismo jaja La única forma de saberlo sería que te subas a una moto y experimentes en tus propios zapatos la euforia, la libertad, el riesgo, el sabor que le da a la vida el andar en moto y que ha de ser mucha, pues hasta se llegan a creer inmortales (no todos). Pierden la cabeza metafórica y literalmente (pero no todos). Yo también le tendría cariño a mi moto y la defendería hasta el final si supiera que gracias a ella me hice más popular y las mujeres hacen fila para salir conmigo a dar una vuelta.
    Te dejo un abrazo, Josep.

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    1. Pero que te subas a una moto solo, no de acompañante. Tú solo contra el viento y contra el mundo jaja

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    2. Ya me imagino que ir en moto, si eres un experto, debe hacer subir la adrenalina. La velocidad produce esa reacción. Y si se liga más con las chicas, pues no lo sé. Yo siempre preferí ligar al volante de un deportivo descapotable, pero nunca he tenido uno y ahora ya se me ha pasado la edad, ja,ja,ja.
      Si he de serte sincero, no sé qué opinaría de las motos si fuera un motorista empedernido, pero, conociéndome, creo que adoptaría una postura equidistante, je,je.
      Un abrazo.
      P.D.- Deseo de todo corazón que Chile alcance lo antes posible un estado de paz y justicia.

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    3. Se agradece, Josep. Pero el tema va para largo. Desde hace años sabemos que la elite, o sea el 1% de la población y en conjunto con los súper ricos, que también son minoría, se llevan al bolsillo más del 50% de la riqueza del país. Lo que deja muy poco de riqueza a repartirse entre millones de chilenos, lo que hace que la educación pública, la salud pública, las viviendas públicas, etc, sean una mierda. En Chile hay pobreza y por sobre todo desigualdad, porque está mal distribuida la riqueza. La riqueza es mucha, pero está mal repartida: la controla la elite y los super ricos. La corrupción política y empresarial no nos permite dar el salto desde el sub-desarrollo. Y de eso Chile se cansó. No habrá paz del todo hasta que haya un "nuevo Chile". Y ojalá sirvamos de ejemplo para un nuevo mundo.

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    4. Es tan impresionante lo que está pasando en Chile, que ni siquiera creemos en los modelos económicos del comunismo, del socialismo o el capitalismo para salir adelante. No creemos en la izquierda ni en la derecha. Demandamos un nuevo orden.

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  18. Suena lindo pero no lo es A menos que vivas en un pueblo pequeño con poco tráfico. Yo hago Lease de mi auto y cada tres años tengo un 0 Km.Eso es vida. Un auto que frena y te avisa de muchas cosas en rojo y bello y casi maneja por vos

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    1. Tanto en ciudades grandes como en pequeñas, un automóbil siempre da más seguridad.
      Me alegro que puedas cambiar de auto cada tres años, así siempre se mantiene en buen estado.
      Saludos.

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  19. Hola.
    Uffff a mí las motos me dan miedo, de jovencta iba de paquete y hacía tonterías pero ahora...
    Respecto a iimprudencias, pues hay de too. EN mi ciudad el mayor número de imprudencias lo comenten los peatones. El finde falleció un señor por cruzar con el semáforo de peatones en rojo, llovía y el coche no pudo frenar. Cada día hay alguna historia por peatones qu ese creen o cremos, los dueños de la calle.

    Y con las bicis hay de todo. Nosotros somos muy muy de bicis, pero no vamos por las aceras, no adelantamos donde no se debe ni invadimos la carretera.

    Muy feliz martes.

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    1. Hola, Gemma,
      De jóvenes, todos hemos hecho tonterías, je,je. Y tienes razón, los peatones merecen un capítulo aparte. De hecho, esto también lo traté en otra entrada sobre el comportamiento de los automovilista y peatones en un paso con o sin semáforo. Sentada o de pie, hay gente un poco desequilibrada, ja,ja,ja.
      Muchas gracias por pasarte y dejar tu comentario.
      Feliz martes.

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