La rima y la métrica siempre han sido para mí, si no un obstáculo, sí una dificultad añadida a la hora de escribir un poema. Pero como siempre me ha gustado la sonoridad de los versos con rima, quise arriesgarme con este soneto que he sacado del baúl de los recuerdos. Todo un clásico.
Nuestra vida zozobra como un barco,
un barco atormentado por las olas,
que busca sin sosiego y sin demora,
un reducto donde sentirse a salvo.
un barco atormentado por las olas,
que busca sin sosiego y sin demora,
un reducto donde sentirse a salvo.
Si la tormenta nos quebranta el casco,
sin confiar que el azar nos socorra,
y emerge una mano generosa,
que nos lleva, sin duda, a buen recaudo.
sin confiar que el azar nos socorra,
y emerge una mano generosa,
que nos lleva, sin duda, a buen recaudo.
No dejemos que el miedo nos domine,
y tomemos esa mano fraternal,
como guía hacia rumbos más felices.
y tomemos esa mano fraternal,
como guía hacia rumbos más felices.
Si observamos que nos abren un portal,
que a un nuevo destino nos dirige,
no rechacemos jamás esa señal.
que a un nuevo destino nos dirige,
no rechacemos jamás esa señal.
Saludos Josep.
ResponderEliminarEstás que no paras. Enhorabuena por la iniciativa y un abrazo.
Muchas gracias; se hace lo que se puede y si las ganas y el tiempo (que no las autoridades) lo permiten. Un abrazo.
EliminarFelicitaciones por el nuevo empeño ... Enhorabuena y adelante , un abrazo de los dos
ResponderEliminarMuchas gracias Marisa. Es un empeño sumamente agradable que espero seguir disfrutando con vosotros. Besos.
Eliminar