Del mismo modo que cuando se acaba un curso académico, se
publican las notas, que denotan el aprovechamiento y rendimiento del alumno, a
falta de algo mejor que hacer, me he dedicado a examinar el mío en cuanto al
número de entradas publicadas durante el primer semestre de este año y de
comentarios que han generado.
El resultado de mi análisis ha sido el siguiente:
Hasta el 1 de julio he publicado en este blog 16 entradas,
2 más que en el mismo periodo de 2025, diferencia esta no significativa.
El número de comentarios recibidos ha sido de 5,2 por
entrada (de 8,3 en 2025, una diferencia que sí es significativa), con un máximo
de 7 y un mínimo de 4. Los posts que han recibido el mayor número de comentarios han sido tres: 1) el dedicado a los cajeros automáticos, 2) el relativo a la prohibición
de armamento nuclear a ciertos países por parte de las actuales potencias
armamentísticas, y 3) el que hacía referencia a la falta de precisión de
algunos pronósticos meteorológicos. En cuanto a los que han recibido el menor
número de comentarios (5 entradas en total con 4 comentarios cada una),
destacaría la última, publicada el 22 de junio con el título “¿Soy
quisquilloso?”, en la que exponía ciertos comportamientos blogueros que
considero atípicos desde mi punto de vista.
Si destaco este post entre los otros cuatro con igual número
de comentarios, es porque parece haberse cumplido lo que me temía y que avancé
en dicho post: que mi crítica, por muy cortés que pretendiera ser, podía
generar un cierto malestar entre los seguidores que se vieran reflejados, y que
algunos de ellos podían dar, en el mejor de los casos, la callada por respuesta
o bien dejar de seguirme en lo sucesivo.
De ser este el motivo del tan bajo número de comentarios,
ratifico en lo expuesto en dicha entrada: que, si alguien se ha sentido ofendido,
lo lamento, pero creo que una opinión, por negativa que sea, debería ser objeto
de reflexión y/o discusión y no de rechazo. aunque prefiero pensar que esta
anomalía solo se debe a que, en este periodo pre estival, el número de
lectore/as es sustancialmente menor que durante el resto del año, y por lo
tanto también lo es el número de comentarios.
Espero que, a la vuelta de las vacaciones, este blog
recupere la normalidad y solo en el caso de que haya, efectivamente, perdido
seguidore/as, me plantearé si debo continuar publicando críticas potencialmente
sensibles o seguir con la tónica de este blog sea cual sea el resultado.
Y como no puede ser de otro modo, querido/as lectore/as, os
deseo que paséis unas felices vacaciones veraniegas.

Hola!
ResponderEliminarNo he leído tu post sobre ser quisquilloso o no, hasta ahora, y la verdad cada cual es cómo es, no vale la pena rasgarse las vestiduras por ello. Hay que decir que Blogger actualiza las publicaciones a su libre albedrío, lo cual nos perjudica todos.
En tu caso para mí ha sido hoy y encima he visto que tenías dos nuevas aportaciones, lo cual quiere decir que el aviso del anterior se quedó durmiendo el sueño de los justos. Por mi parte deseo que sigas escribiendo como hasta ahora, sin autocensurarte, sólo faltaría.
Un abrazo.
Hola, Alfred,
EliminarCiertamente, cada cual tiene su forma de ser y actuar, y eso no se puede cambiar, ni lo pretendo, faltaría más. Lo único que he pretendido en mi post al que haces mención es poner en evidencia las distintas formas de comportarse los blogueros ante la recepción de comentarios en su blog y poner de manifiesto mi sorpresa en algunos casos que considero atípicos.
Lo que mencionas respecto a como actualiza Blogger las publicaciones es algo que desconocía y no eres la única persona que lo menciona. Lo tendré en cuenta en lo sucesivo.
Gracias por tu apoyo.
Un abrazo.
Todo el mundo tiene derecho a dar su opinión. Si gusta, bien, y si no gusta, pues también. ¡Solo faltaría! La falta de lectores puede ser por varios motivos, las vacaciones de verano y también que las entradas a veces no se actualizan como deberían. A mí me ha pasado y no soy el único caso, a otros seguidores míos también les ocurre.
ResponderEliminarYo estaré aquí cuando vuelvas, esperando tus relatos y tus críticas que me parecen de lo más sensato y con las que suelo estar de acuerdo siempre.
Un abrazo fuerte y felices vacaciones, Josep
Yo siempre recibo un aviso por gmail de que en mi blog ha habido un nuevo comnetario (e incluso lo puedo leer) y luego, cuando entro en el blog puedo comprobar que así ha sido y respondo a dicho comentario. Últimamente, sin embargo, me ocurrió que eso no se produjo y cuando entré en el blog me llevé la sorpresa de que había un comentario nuevo. Si además puede ocurrir que alguien deje un comentario no aparezca en el apartado correspondiente del blog, entonces sí que puedo incurrir en un error y creer que no han habido más comentarios.
EliminarA la vuelta de las vacaciones reanudaré mi actividad bloguera, tanto en lo referente a escribir como a leer.
Un fuerte abrazo y hasta la vuelta.
Yo no sacaría conclusiones en periodos de tiempo tan cortos.
ResponderEliminarFelices vacaciones.
Un abrazo.
No puedo evitar hacerlo y lo he hecho cada año. Quizá seis meses no sea un periodo lo suficientemente representativo para sacar conclusiones y puede pasar como en las encuestas del CIS, que a un año vista dan por ganador al partido del Gobierno y luego es el gran perdedor, je, je.
EliminarFelces vacaciones, Chema.
Un abrazo.
Yo también he notado descenso en el número de los comentarios. Yo creo que le gente va abandonando los blogs y pasándose a redes sociales más dinámicas, menos densas y en las que la interacción sea rápida, con menos texto para leer y más imágenes. O, sencillamente, abandonan el blog para dedicarse a estudios, trabajo, escritura, etc. como algunos amigos a los que se echa mucho de menos como Miguel Pina, David Rubio o Lorena Álvarez
ResponderEliminarPor cierto, ese post que comentas del 22 de junio se me había escapado y lo acabo de leer. No sé si alguien puede dejar de seguir un blog por esa crítica. Hay ofendiditos por todas partes.
Un beso.
Reconozco que el mundo bloguero es muy cambiante, es como un ser vivo que nace, envejece y muere y que, durante su vida, hace amigos por el camino y los va perdiendo con la edad, costando mucho recuperarlos.
EliminarHay pérdidas que duelen más que otras, como la de los compañeros blogueros que mencionas. A veces, incluso es difícl de entender que gente tan entregada a su blog durante años, un blog que, además, ha tenido mucho éxito, de repente lo abandonen y desaparezcan del todo. Pero cada uno decide hacer lo que más le interesa y los intereses pueden cambiar de repente hacia otros derroteros.
Me alivia comprobar que mi crítica, si puede llamarse así, no haya dañado el aprecio de los que me siguen con regularidad y espero que los que no se han pronunciado no sea por desdén.
Un beso.
Hola, Josep:
ResponderEliminarEs complicado saber por qué uno hace algo, cuánto más entender lo que se cuece en el caletre de los demás. pero sí, la atención a los blogs va en descenso (coincido con Rosa). El personal no soporta textos largos, reflexiones más o menos profundas; ahora prima lo instantáneo, ¡zás, me gusta y me lo compro! y si luego no casa conmigo lo devuelvo y ¡ya!. Claro esta actitud no la admite el mundo bloguero. Por eso la gente se pasa a RRSS en las que lo expuesto es flor de un día (literal en muchos caso). Yo creo que cada uno debe ser leal a sus convicciones y si te gusta escribir largo pues escribes largo; si te leen más o menos, pues vale, allá ellos; y así.
Estoy con Rosa en el motivo que apunta acerca de buenos blogueros que hoy han cerrado sus blogs o los han varado por una temporada (Miguel Pina, Lorena Álvarez...). La vida da muchas vueltas y hay que atender muchos flancos y no siempre se puede llegar a todo.
Por ahora yo seguiré haciendo reseñas, aunque a veces me entra el desánimo y el cansancio. Pero parece que aún aguantaré un poquillo (ja, ja...)
Un fuerte abrazo, Josep, y buenas vacaciones
Hola, Juan Carlos.
EliminarRealmente, el comportamiento humano a veces es un misterio para mí, pues cada uno actúa de forma independiente y acorde a sus gustos y necesidades, y a veces al tún tún, je, je. Y no soy quien para objetar dichos comportamientos, pero sí soy un observador quizá demasiado crítico, miro a mi alrededor y me llama poderosamente la atención cualquier comportamiento que difiera notablemente del mío, y no quiero decir con ello que yo tenga la razón. pero como este espacio lo he dedicado a comentar con ojo crítico lo que veo a mi alrededor, pues ahí van mis pensamientos, je, je.
Si un compañero bloguero desaparece de la noche a la mañana, pues me pregutó qué le habrá pasado. Si otro deja de repente de seguirme después de años u observo que alguien se ha dado de baja como seguidor, me sorprendo y me interrogo si será por algo que he hecho más o ya no interesan mis relatos y posts que publico. Mientras otros pasan de estos hechos y no les dan importancia, yo, en cambio, me pregunto qué habrá ocurrido, sin agobiarme pero con extrañeza.
Un fuerte abrazo, compañero.
Este tipo de análisis lo hago yo al final de año, pero no me paro en los comentarios recibidos ni en las visitas, solo me quedo con mi rendimiento bloguero, es decir, el número de publicaciones. Si me paro a ver los comentarios que recibo el resultado es nefasto, pero es algo que ya no me importa.
ResponderEliminarEs evidente que si publicamos es porque queremos que nos lean, pero los motivos que llevan a muchos hasta un blog son diversos y no siempre están ligados al interés.
En cuanto a los visitantes del blog yo me quedo con la premisa de pocos pero bien elegidos.
No le des demasiadas vueltas, Josep Mª, el público es caprichoso y tornadizo. Tú sé fiel a tus principios y que salga el sol por Antequera.
Un beso y pasa un buen verano.
Creo haber mencionado hace no sé cuanto tiempo y tampoco sé a cuento de qué, un refrán catalán que dice: "en el pot petit hi ha la bona confitura" (en el frasco pequeño está la buena confitura), significando, entre otras cosas, que la calidad es más importante que la cantidad. Así que me aplicaré este sabio refrán y me contentaré con lo que tengo, que ya es suficiente. Aun así, soy tan curiosón que me temo que seguré echando un vistazo a cómo responden los lectores a lo que escribo, pues como bien dices, si publicamos es para que nos lean. Pero de obsesionarme nada de nada. Esta evaluación, en parte, me sirve como distracción y solo me preocuparía si me quedara sin lectore/as. Pero sé que cuento con vosotro/as, mis leales seguidore/as, je, je.
EliminarUn beso y que también pases un feliz verano, resistiendo la canícula, que este año quiere martirizarnos.
Un beso.