jueves, 14 de mayo de 2026

La humildad del sabio

 


¿Será que cada vez hay menos sabios en nuestra sociedad? Lo digo porque una de las cualidades que se les atribuyen, la de saber rectificar, brilla por su ausencia. Salvo algunos honrosos ejemplos que solo vemos en la aparentemente trasnochada sociedad oriental, nadie que se precie se digna hoy en día a reconocer sus errores, y menos públicamente. Las palabras se las lleva el viento y la amnesia viene a reemplazarlas. Si errar es humano (en esto parece que todos estamos de acuerdo, sobre todo el que yerra, quizá porque es la mejor de las excusas), ¿por qué hay tanto reparo en reconocer nuestros errores? Parece que sólo se equivocan los demás, que por eso son unos inútiles. Se ve la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio.

Pero lo peor es que la falta de rectificación no se debe a la vergüenza (sentimiento humano muy comprensible) de tener que reconocer públicamente que uno se ha equivocado. No, lo verdaderamente lamentable es que el motivo de esa omisión es el orgullo, la soberbia, al no querer reconocer un fallo y perder, con esa actitud ejemplar, el prestigio, el dominio, la superioridad de los que viven en su particular torre de marfil.

No me interesan los sabios orgullosos. Para mí no hay nada ni nadie mejor que un sabio humilde. Así que prefiero sustituir lo de “rectificar es de sabios” por algo así como “el sabio humilde es dos veces sabio”.

Por lo tanto, si la humildad es un bien escaso, como creo, la sabiduría también está en crisis.

 


8 comentarios:

  1. Entiendo que el reconocer un fallo y lamentarse por ello, para mejorar posteriormente, no deja de ser un signo de debilidad imposible de aceptar para esa gente que solo piensa en estar siempre en el candelero.
    Un abrazo.

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    1. Su peor humillación sería que, aun habiendo metido la pata hasta el fondo, tuvieran que pedir perdón por ello. Nunca jamás de los jamases. Antes muerto que sencillo, digo sincero.
      Un abrazo.

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  2. Sin humildad no hay sabiduría. Habrá inteligencia, conocimientos, cultura, pero nunca verdadera sabiduría. Y me ha resultado curioso ver esa frase en boca de Hemingway porque no es un hombre al que yo calificaría de humilde, aunque a lo mejor me equivoco.
    Un beso.

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    1. Hay muchos "sabios" que campan a sus anchas por este planeta, gentuza que cree, o más bien quieren hacer creer, que lo sabe todo y no saben ni un pimiento, solo mentir. Y normalmente son gente muy ignorante, lo cual es todavía más irritante. No saben de historia y quieren darnos lecciones, como la de que Mexico no existía hasta que llegaron los conquistadores españoles y otras sandeces de igual o mayor calado. por no hablar de los lanzadores de bulos, unos bulos tan burdos que hasta un niño (bien educado, eso sí) se da cuenta de ello. Y es que los sabios embusteros tienen una cohorte igual o más ignorante que ellos.
      En cuanto al perfil humano de Hemingway, no sabría decirte si era o no humilde, pero ahí está esa imagen que he hallado en internet en la que se le atribuye esa frase. Vete a saber qué hay de cierto en ello.
      Un beso.

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  3. ¡Qué razón tienen tus palabras! Hoy en día nadie se equivoca y todos quieren tener razón o echar la culpa de sus equivocaciones a los demás. Es lamentable, porque si no fuera así todo cambiaría mucho. Pero se ve que ya no hay sabios en el mundo, sino mucho sinvergüenza, como tu bien dices.
    Un abrazo

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    1. Esto ya viene de muy lejos, lo que ocurre es que ahora se hace más evidente porque se trata de sucesos que tienen relevancia pública. Y, por otra parte, el empecinamiento de algunos es tal que son capaces (ya los hay) de afirmar que la tierra es plana y no retractarse jamás, por mucho que les demuestren que es redonda.
      Un abrazo.

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  4. La verdad es que cuesta poco pedir disculpas cuando metes la pata. Además "desarmas" (en el buen sentido de la palabra) a quien recibe tu disculpa. Como no es tan habitual como sería deseable que la gente se disculpe, quien lo hace es generalmente perdonado con mucha facilidad.
    Un abrazo.

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    1. Pues sí, parece tan insólito que alguien pida disculpas, que quien las recibe alucina y puede llegar a pensar que hay una cámara indiscreta que lo está grabando, je, je.
      Un abrazo.

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